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“La isla de Gran Canaria es un continente en miniatura”

Víctor Lugo y el chef Aridani Alonso cocinan en Terrae la riqueza del Valle de Agave y las montañas sagradas
Víctor Lugo presentaba su casa Casa Romántica como “un restaurante nacido en 1976, de manos una cocinera suiza se enamoró del valle de Agaete, en el noroeste de Gran Canaria. Ya entonces hablaba de KM0 y territorio para hacer una cocina eminentemente suiza, pero empleando la materia prima del valle”, evocaba. Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, las montañas canarias tienen un clima especial y un terreno volcánico, con unas características que aportan que aportan acidez, cuerpo y aroma al café del Valle de Agaete, un café muy aromático con toques achocolatados, regaliz y un toque de cítricos como mandarina. “Exportamos a 40 países pero sin pagar transporte o aduanas, porque se lo llevan en las manos las 80.000 personas que nos visitan al año. Vendemos a todo el mundo, pero solo lo vendemos en el Valle de Agaete, porque queremos que sea una exclusividad”, explicaban en el vídeo introductorio.
La propuesta gastronómica de Casa Romántica va íntimamente ligada a los huertos y corrales propios de la finca, así como a la materia prima de gran calidad de los productores locales, ya que una de sus señas de identidad es la sostenibilidad. “La isla de Gran Canaria es un continente en miniatura, una isla de producto, de sabores, de quesos, de vino, de panes, pescados… tenemos tanta variedad de producto que tenemos que sentirnos embajadores de todo ello. Y eso hemos querido demostrar en Casa Romántica”, decía Lugo, presentando el Tuno Indio como el ingrediente estrella en los fogones de Terrae. “Presente en todas las laderas de la isla, posee unas propiedades espectaculares, aunque no se le ha dado todo el valor que tiene”, aseguraba antes de presentar a Aridani Alonso, chef de Casa Romántica, curtido en cocinas de alta talla de la isla, y que sabe sacar lustre a la despensa canaria.
Delicias autóctonas en platos de vanguardia
Similar al higo chumbo, el Tuno Indio es un superalimento por sus enormes propiedades alimenticias, “y para los canarios es el fruto rojo, igual de antioxidante que cualquier baya, y es muy típico del Valle e Agaete”, presentaba Aridani, anunciando tres elaboraciones. La primera, un bombón de higadillo a base de paté de hígado de vaca en salmorejo, “un adobo típico de las islas canarias, mezclado con nata semimontada y bañado con tuno indio, que es nuestro primer aperitivo en el menú degustación”, avanzaba.
Además del Tuno, el segundo plato trataba otro ingrediente de temporada como es atún rojo de aleta amarilla. Dentro de un círculo de aceite de alga pintado en el plato y sobre una emulsión de Tuno Indio colocaba dos porciones de lomo de atún coronados con puntos de mojo de tuno y gajos de naranja y hojitas de acedera. Terminaba con uno de los dos postres que tienen en carta, “elaborado con hijo tinto y fresas de Valsequillo, compuesto por daditos de gelatina de fresas, trozos de fresa impregnados con roiboos y pimienta rosa, suspiros y vinagre macho, pasado por barrica mucho tiempo, hojitas de menta para dar frescura, y coronado con espuma de vainilla y helado de Tuno Indio”. Terminaba Aridane presentando el proyecto de afinamiento de quesos con diferentes sabores, presentando uno de ellos curado en Tuno Indio.